Posteado por: Diego Arbulú | diciembre 2, 2008

203 años de Austerlitz

Hoy se cumplen 203 años de la Batalla de Austerlitz, la batalla modelo, la máxima expresión del genio militar del Emperador Napoleón. En una jornada épica derrotó a los ejércitos combinados de los emperadores de Austria y Rusia.

En 1805 el ejército francés, la Grande Armée, se encontraba concentrado en Boulogne, alistándose para cruzar el Canal de la Mancha e invadir Gran Bretaña. Se había formado ya una nueva coalición contra Francia, la Tercera Coalición, y era necesario neutralizar a las fuerzas aliadas. 350 mil soldados franceses aguardaban el momento preciso para lanzar la invasión. Esta debía producirse tras despejar el Canal de la Mancha de los navíos ingleses que vigilaban celosamente sus aguas. Pero la amenaza que representaba la Tercera Coalición obligó a posponer dicho proyecto.

Napoleón y Francisco I de Austria después de la batalla

Napoleón y Francisco I de Austria después de la batalla

Suspendida esta idea, Napoleón decidió emplear a este formidable ejército en tierra contra sus enemigos del Este. En tiempo récord para la época movilizó divisiones a marchas forzadas, poniendo al Grande Armée en pie de guerra para el otoño de 1805. A finales de octubre derrota a los austriacos en Ulm, victoria que se vería opacada por la derrota en Trafalgar. Se había organizado una maniobra combinada hispano-francesa que tendría como escenarios el Mediterráneo y el Atlántico, para despejar el Canal de la presencia inglesa, pero la flota sucumbiría en Trafalgar a manos del Almirante Nelson (que también perdería la vida en ese combate). Las naves inglesas continuaron patrullando el Canal, haciendo ya imposible entonces que se desarrollara el proyecto de invasión.

En noviembre, Viena es ocupada por las tropas francesas, y en ella establecen su cuartel general. Napoleón incluso se alojaría en el Palacio de Schonbrunn. Había llegado el momento de plantar batalla antes que el invierno detuviera toda posibilidad de desarrollar la campaña hasta finalizar el primer tercio de 1806. Ambos bandos además estaban ansiosos de luchar, especialmente el ruso, encabezado por el aún joven e inexperto zar Alejandro I.

El 1 de diciembre Napoleón y sus mariscales examinaron el que sería el campo de batalla, las alturas de Pratzen y el pueblito de Bellowitz. Por el bando aliado, el zar, impetuoso como era y adulado por su Estado Mayor, facilitó los planes de Napoleón. Creía que el ejército francés estaba debilitado y esta idea fue reforzada por el mismo Napoleón exponiendo en batalla un frágil flanco derecho.

El desarrollo de la batalla lo copio textualmente:

Napoleón se reunió en el Cuartel Imperial con sus mariscales, quienes le comunicaron sus temores acerca de la batalla que se avecinaba, incluso llegaron a sugerir la retirada, pero el Emperador los rechazó y continuó con sus planes. El plan de Napoleón preveía que los Aliados lanzarían tantas tropas para envolver el debilitado flanco derecho francés, que su centro se debilitaría severamente. Napoleón contaría con un enorme empuje francés, que sería conducido con 17.000 sodados del IV Cuerpo bajo el mando del general Soult, a través del debilitado centro Aliado. Mientras tanto, para reforzar su flanco derecho, Napoleón ordenó al III Cuerpo del general Davout a forzar la marcha desde Viena para unirse al general Legrand, que mantenía el flanco extremo sur que lidiaría con la parte más difícil del ataque del ejército Aliado. Los soldados de Davout tenían 48 horas para marchar 70 millas (110 km). Su llegada sería crucial a la hora de determinar el triunfo o el fracaso del plan francés.

Al salir el sol, los 17.000 franceses del flanco izquierdo, dos divisiones francesas, salieron del valle frente la meseta para lanzarse sobre el enemigo por detrás apoyados por una espesa niebla. “Un ataque rápido y la guerra habrá terminado” en palabras del propio Napoleón. A las 9:30 de la mañana, los franceses controlaron la meseta de Pratzen desde la retaguardia enemiga y demolieron el centro de la posicion enemiga. El zar Alejandro I, tras ver cundir el pánico en la meseta no volvió a participar en la batalla. A las 17:00 la batalla finalizó dejando un campo sembrado de cadáveres.

La batalla dejó 25 mil muertos. 16 mil de la coalición austro-rusa y 9 mil franceses. El zar Alejandro se retiró a Rusia, pero el emperador Francisco I de Austria tuvo que negociar con Napoleón las condiciones de su rendición. La consecuencia política y diplomática de Austerlitz fue la suscripción, días después, del Tratado de Presburgo, que significaba el fin de la guerra y la cesión de territorios alemanes al imperio francés. Al año siguiente sería creada la Confederación del Rin y el Sacro Imperio Romano Germánico dejaría, literalmente, de existir tras casi novecientos años de vida. No sería, sin embargo, una paz duradera, y sus condiciones junto con la amenaza que se cernía ahora sobre Prusia llevarían a la conformación de la Cuarta Coalición en 1806.

https://diegoarbulu.wordpress.com. Derechos reservados 2008.


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